Un gran número de clientes nos preguntan a la hora de
encargarnos una web, si les recomendamos tener una tienda online en su página
web.
La respuesta es muy simple, aunque el análisis que se ha de
hacer es algo más complejo.
Hoy en día vender a través de Internet es una de las maneras
más efectivas de darnos a conocer y después de eso, de afianzar nuestro negocio
a través de las ventas. Por lo tanto, tener una tienda online siempre es
recomendable, claro está que depende también del tipo de negocio que tengamos.
Si quieren conocer un secreto: “Hoy casi todo se puede
vender a través de Internet”.
No siempre es fiable la compra a través de Internet, pero
teniendo claras una serie de premisas, no debemos tener miedo a entrar en el
fascinante mundo de las tiendas online.
Entre las precauciones que debemos tomar se encuentran:
- Cerciorarte de comprar en webs seguras (que comiencen por https:// la “s” significa “Security”).
- Proteger la información de tu cuenta y tu tarjeta de crédito.
- Comprobar tu cuenta bancaria mes a mes de manera minuciosa.
- Comprar a proveedores que sean de nuestra confianza.
- Observar con detalle las fotos de las prendas y productos para ver la marca o algún distintivo que nos convenza.
- Comprobar si el mismo producto nos lo ofrecen en diferentes websites y comparar precios.
- Analizar servicios adicionales como la garantía, el envío a domicilio, cambios y devoluciones, etc.
- Analizar las diferentes opciones de compra, por tarjeta de crédito o por PayPal (gratuito esto último para el comprador).
- Buscar diferentes opiniones en foros sobre la compra en esas webs suele ser muy efectivo, nada mejor que el boca a boca para conocer la experiencia que otros han tenido.
Una vez tomadas las precauciones oportunas, nada mejor que
abandonar los miedos a las tiendas online y aprovecharnos de los magníficos
beneficios que nos aportan, como consumidores y como empresarios.
Para los empresarios es una manera de tener las 24 horas y
los 365 días del año sus productos expuestos a un público muy variado,
ofreciendo información que puede ir cambiando y actualizando según sus
necesidades. Además pone a disposición del consumidor una dirección de correo
donde responder a sus consultas e incluso a sus posibles quejas y
reclamaciones.
El empresario cuenta además con un escaparate ilimitado, que
no se mide por metros cuadrados ni tiene
que estar en una de las zonas comerciales más privilegiadas para ser visitadas.
Sólo necesita una buena campaña de marketing y de comunicación online para
maximizar sus ventas y que su web ocupe uno de los primeros lugares de Google.
Por su parte, para el consumidor, es muy cómodo desde cada,
a cualquier hora, consultar ofertas, nuevos productos e incluso comparar
precios sin tener que recorrer grandes distancias, sino que a un click puede
analizar las mejores ofertas (para ello hay también buscadores específicos que
nos pueden ahorrar mucho trabajo y tiempo). Además es muy cómodo a la hora del
pago porque no has de andar con efectivo, sino que las múltiples formas de pago
online nos simplifican bastante la vida.
El consumidor puede, en un tiempo récord, ver multitud de
productos sin tener que salir de casa, comprar lo que le ha gustado más y
esperar a que se lo acerquen a domicilio, ¿se puede pedir más?.
En definitiva, tener miedo a las posibilidades que nos
ofrecen las nuevas tecnologías ha de quedar en el pasado. Hoy todo el que
quiera puede gestionar su propia tienda online. Lo único, ser conscientes de
que un asesoramiento a tiempo puede impulsar tu negocio hasta confines hasta
ahora desconocidos.
Los conceptos están cambiando y la manera de gestionar un
negocio también. Pronto dejarán de usarse los escaparates de calle en beneficio
de los escaparates online. Del dependiente y de la dependienta de tienda al
uso, pasaremos a un nuevo puesto que
será el que gestione los portes para satisfacer los pedidos online. Se augura
un buen futuro para los transportes, ¿no creen?.

